Médicos Intensivistas Panameños innovan con la implementación del ecmo o pulmón artificial durante la pandemia de covid-19

Con el advenimiento de la pandemia del COVID-19, en donde casi un 5% de los casos padecen de daño pulmonar severo que no mejora con las medidas medicas tradicionales de ventilación mecánica o de altos flujos de ventilación como sedación profunda, entre otros.

Ha tomado gran protagonismo la técnica de soporte vital, oxigenación por membrana extracorpórea (OMEC), también conocida como ECMO por sus siglas en inglés (ExtraCorporeal Membrane Oxygenation).

Esta técnica extracorpórea busca proporcionar por un tiempo soporte cardíaco y respiratorio a pacientes que se encuentran en estado crítico y, cuyos pulmones y corazón están gravemente dañados y no pueden desarrollar su función normal.

De esta manera, se busca oxigenar la sangre del paciente fuera del cuerpo, funcionando como una especie de pulmón artificial que sustituya la actividad del órgano de forma temporal.

El mecanismo trabaja de la siguiente manera: se colocan unas cánulas grandes en venas yugulares y/femorales, puede ser al lado de la cama del paciente y se extrae la sangre con pobre oxígeno a través de estas cánulas, que por la acción de una bomba centrifuga (que actúa de motor) conduce la sangre de la paciente desoxigenada a una membrana de gran superficie que permite oxigenar la sangre.

De esta forma, se produce el intercambio de gases que los pulmones del paciente no pueden desarrollar normalmente (la sangre se enriquece de oxígeno y se elimina CO2). Por último, se devuelve de nuevo la sangre al paciente gracias a otra cánula.

En el caso de pacientes más críticos por COVID-19, se estima que casi el 5% requieren de internación en una Unidad de Cuidado Insensivo (UCI) para soporte con ventilación mecánica debido al síndrome de dificultad respiratoria aguda que puede ser moderada o grave.

Esto debido a que sus pulmones se inflaman y le impiden realizar de forma óptima el proceso de oxigenación. Cuando esto sucede, otros órganos se ven afectados porque se empieza a sufrir de un déficit de energía que puede ser letal.

Lo que conlleva a una tasa de mortalidad muy alta. Hecho que ha sido comprobado en base a datos de investigación proporcionados por Estados Unidos.

En donde los resultados demostraron que la mortalidad puede ser del 39%, pero en adultos mayores, pacientes con comorbilidades cardíacas o pulmonares, llegando a ser de casi el 76% en pacientes con más de 65 años.

Por otro lado, según información publicada en la revista científica ‘Intensive Care Medicine’, aporta nuevas pruebas de que los pacientes en estado crítico con COVID-19 que fueron tratados con ECMO tuvieron mejores probabilidades de supervivencia que los que no fueron tratados con esta técnica.

En este contexto, los científicos encontraron que 190 de los 5.122 adultos en estado crítico (3%) ingresados en la UCI con COVID-19 entre el 1 de marzo y el 1 de julio de 2020, recibieron tratamiento con ECMO. Entre esos 190 pacientes, casi el 70% sobrevivió al alta hospitalaria o al menos 60 días después del ingreso en la UCI.

“Este procedimiento es un recurso también muy utilizado en diversas situaciones de medicina crítica, neumonías severas, chock cardiogénico, dificultades o insuficiencias respiratorias, neumonías, traumatismos, influenzas y obstrucciones en una arteria pulmonar, entre otras”, sostuvo la Dra. Guadalupe Castillo Ábrego médico intensivista, neurointensivista y cirujana. Presidenta de la Asociación Panameña de Medicina Crítica y Terapia Intensiva APMCTI.

El tratamiento ECMO puede asegurar durante días o semanas la oxigenación de la sangre, sustituyendo completamente la función de los pulmones y el corazón. Sin embargo, debido a los altos requerimientos técnicos y de personal, deber ser administrada tempranamente si el paciente no mejora la oxigenación con otras modalidades ventilatorias y farmacológicas convencionales.

En Panamá ya un equipo de profesionales de Neuro and Critical Care (NCC) realizó este procedimiento de ECMO en 3 pacientes. Hecho que fue reflejado por la Organización de Soporte Vital Extracorpóreo (ELSO), que detalla que para el sábado 12 de junio de los 76 casos registrados de pacientes de ECMO en Latinoamérica con sobrevida el 50%.

Este grupo de especialistas médicos 100% panameño, son en este momento, los médicos con mayor experiencia y cuentan con las certificaciones internacionales en ofrecer el servicio de oxigenación por membrana extracorpórea para proporcionar soporte cardíaco y respiratorio a pacientes con COVID-19 en Panamá.

“En Neuro and Critical Care (NCC) nos encontramos orgullosos de ser parte de este importante hito médico en Panamá. Al brindarle una esperanza de vida a todo aquel paciente que se encuentre en estado crítico y necesita de nuestro apoyo, reduciendo de forma significativa el número de decesos”, mencionó el Dr. Guillermo Castillo Ábrego, Cuidados Intensivos-Medicina Interna-Medicina de Adultos.

Se especializan en brindar atención de pacientes graves, en cuarto de urgencias, salas y área de cuidados intensivos, vigilancia post operatoria y en la preparación para cirugías y evaluación de problemas cerebrales severos y accidentados en los hospitales mas vanguardistas de Ciudad de Panamá.

Su equipo médico ha recibido entrenamiento en prestigiosos centros ECMO y certificaciones como son: el Diplomado Europeo del Centro la Petit Salpetrier de ECMO en Paris, Estados Unidos, y certificaciones internacionales actualizadas que garantizan la calidad de atención del paciente en estos momentos tan críticos.

Como se aprecia, la implementación de la terapia de circulación extracorpórea es un proceso delicado y complejo que requiere la participación de un equipo médico y de apoyo
multidisciplinario que tendrán que encargarse de monitorear una gran cantidad de información, como la oxigenación sanguínea y cerebral, la presión sanguínea (antes y después de pasar por el sistema), la cantidad de sangre que se bombea y la presión de bombeo, entre otras.