La sorprendente confesión de Nicole Kidman sobre su matrimonio con Tom Cruise

01 LA SORPREN

La actriz Nicole Kidman no ha dudado en reflexionar abiertamente sobre una de las principales ventajas que se desprendía de su extinto matrimonio con el también intérprete Tom Cruise, con el que estuvo casada desde 1990 hasta 2001 y al que se ha referido directamente en muy contadas ocasiones desde su divorcio, tanto en lo relativo a su ámbito profesional como al personal.

Con motivo de su última entrevista al prestigioso New York Magazine, la oscarizada intérprete ha dejado temporalmente atrás su habitual “reticencia” a pronunciarse públicamente sobre la década de vida que compartió con el astro de Hollywood -con quien tiene dos hijos adoptivos, Isabella (25) y Connor (23)- para reconocer que contar con su apoyo le resultó de gran utilidad para evitar problemas tales como el acoso sexual que, desgraciadamente, ha sido tradicionalmente una práctica habitual en la industria.

“El hecho de haberme casado con Tom Cruise con solo 22 años ha sido algo de lo que normalmente he sido reticente a hablar, para empezar porque ahora estoy casada otra vez, con el que sin duda es el amor de mi vida [el cantante Keith Urban], y también porque me parece bastante irrespetuoso. Dicho esto, me casé muy joven y en ningún momento busqué poder, pero sí protección”, ha empezado a relatar la artista australiana en su conversación con la revista.

“Me casé por amor, pero la verdad es que estar casada con un hombre tan poderoso también me ayudó a evitar ser objeto de acoso sexual. Pude trabajar sin limitaciones ni riesgos de este tipo, porque era como si viviera dentro de una burbuja. Y cuando salí de esa burbuja, con 32 o 33 años, tuve claro que debía empezar a madurar”, ha explicado con sinceridad.

En cualquier caso, y aunque no ha especificado en qué momento concreto de su vida han tenido lugar, la estrella de cine también ha vivido significativas experiencias que bien podrían unirse al sinfín de testimonios que engloba el movimiento #MeToo para denunciar el trato vejatorio y degradante que han padecido numerosas mujeres en la meca del cine.

“¿Querría exponerles [a sus supuestos agresores] públicamente en un artículo? No, prefiero no hacerlo. ¿Son gente que pertenecía a mi entorno de trabajo? Por supuesto. He vivido de todo, pero no solo estoy hablando solo de acoso sexual, sino de un amplio abanico de sentimientos ligados a la pérdida, a la muerte, a las adversidades de la vida. Tengo un historial muy dilatado de experiencias, pero prefiero compartirlas con gente de mi confianza”, ha expresado.