Chiriquí recibió a sus campeones con una caravana

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Dentro de lo posible, y pese a la situación que vive el país, con lo de la pandemia de la covid-19, el pueblo chiricano recibió ayer a los integrantes de su mimado equipo que el domingo alcanzó, el trofeo número 15 de ser campeón del nacional mayor del béisbol nacional.

De manera general las opiniones de los integrantes del colectivo chiricano, apuntaron a que parte de la química para alcanzar el título fue el manejo familiar, como lo indica Dios, sumando al esfuerzo de cada uno de preparación en un ambiente totalmente único previo a competir

El estelar lanzador Ernesto Silva, comentó que fue un torneo corto pero duro, en el que había que recuperarse física y mentalmente de manera rápida.

Todos aceptaron que no esperaban un recibimiento como el que se dio, de manera informal en la cual no los movilizaron por todas las principales avenidas de la ciudad de David, y menos llegar al glorioso estadio Kenny Serracín, la gente llegó y celebró, dijeron.

Andy Otero, uno de los lanzadores más sobresalientes consideró que fue un campeonato de buen nivel, con grandes bateadores, de peloteros totalmente profesionales, lo que nos hacía ser más exigentes a la hora de lanzarles.

El boqueteño Carlos Xavier Quiroz dijo que previo al torneo tenía enfocada dos metas, individualmente llegar y superar los 600 imparables y colectivamente ser campeones, gracias a Dios y a mis compañeros lo pude alcanzar, citó

Isaías Velázquez, quien fue pieza fundamental en la victoria del pasado domingo comentó que la unión de equipo fue clave, cuando perdíamos nos reuníamos para meditar en lo que había pasado y luego salíamos a ganar, les decía que había que darlo todo y fue lo que se dio, fue un torneo duro, acepté el jardinero capitalino.

Xavier Tapia, uno de los más veteranos del equipo, comentó que cada uno dio su grano de arena para alcanzar la meta, el sistema del torneo fue más exigente de lo previsto jugando incluso cuatro partidos en dos días, fue realmente agotador, pero las metas se logran con grandes sacrificios, dijo la chiricana tercera base quien batea a ambas manos.