6 preguntas para entender la constituyente y sus consecuencias

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Este domingo los venezolanos están llamados a escoger a los miembros de una Asamblea Nacional Constituyente que se encargará de redactar una nueva Carta Magna y, en consecuencia, de modificar la estructura institucional del país.

Será la segunda Constituyente que se elige en Venezuela desde 1999, cuando se redactó el actual texto constitucional.

En esa oportunidad, la convocatoria estuvo avalada por un referendo previo convocado por el recién electo presidente Hugo Chávez y el 87,7% de los votantes respaldó la idea. Esa fue su segunda gran victoria electoral y el verdadero arranque de su “Revolución Bolivariana”.

Su ambicioso proyecto político terminó de despegar a finales de ese mismo año, cuando el 71% de los venezolanos aprobó en otro referendo la que muchos todavía llaman “la Constitución de Chávez”, que es la que el presidente Nicolás Maduro ahora quiere reformar.

BBC Mundo te presenta 6 preguntas para entender mejor el polémico proceso y sus posibles consecuencias.

1. ¿Qué es una Asamblea Nacional Constituyente?

En términos prácticos, una Asamblea Nacional Constituyente es un parlamento de carácter temporal especialmente elegido para redactar o reformar la Constitución de un país.

En el caso de Venezuela la figura está definida en el artículo 347 del actual texto constitucional, donde se lee: “El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución”.

El artículo 348, por su parte, establece que “la iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente” podrán tomarla tanto el Presidente de la República como la Asamblea Nacional (mediante acuerdo de la dos terceras partes de sus integrantes), los Consejos Municipales en cabildo (también con el voto de las dos terceras partes), o el 15% de los electores inscritos “en el registro civil y electoral”.

Mientras que el artículo 349 establece que los poderes constituidos “no podrán en forma alguna impedir las decisiones de la Asamblea Nacional Constituyente” y que el Presidente de la República no podrá objetar la nueva Constitución.

2. ¿Cuáles fueron las razones del presidente Maduro para convocarla?

El presidente Maduro convocó la Asamblea Constituyente el pasado 1 de mayo en medio de una fuerte crisis económica y políticapara ese entonces marcada por un mes de protestas antigubernamentales casi diarias.

Según el mandatario, que acusa a la oposición de un intento de golpe de Estado apoyado por potencias extranjeras, la Constituyente es un vehículo de paz.

“Es la única vía para convocar la soberanía plena del pueblo y poner las bases de la regeneración de la paz de la república”, aseguró el hombre que en 2013 sucedió al fallecido Hugo Chávez.

El primer propósito declarado de su decreto de convocatoria, sin embargo, es el blindaje de las conquistas de la Revolución Bolivariana o, en palabras de Maduro, “la defensa de los sagrados derechos y logros sociales conquistados, y que durante mi mandato he luchado por sostener y profundizar”.

Así, el gobierno pretende que quede registrado en la máxima ley un modelo de Estado en el que se reconozcan, entre otras cosas, la organización popular en consejos comunales y las misiones sociales, que han beneficiado durante el chavismo a parte de la población.

En el decreto de convocatoria también se habla de ampliar las competencias del Sistema de Justicia para “erradicar la impunidad” de los “delitos contra la Patria”.

Entre esos delitos se incluye la especulación, el terrorismo y “la promoción del odio social y la injerencia extranjera”, de lo que Maduro acusa regularmente a la oposición, lo que significa que la nueva Constitución muy probablemente le dará al mandatario más armas para combatirlos.

La elección de una Asamblea Nacional Constituyente implicaría la disolución del actual parlamento, que dejó se ser controlado por el chavismo a finales de 2015.

3. ¿Quiénes pueden elegir y ser electos?

Las “bases comiciales” para la votación de este 30 de julio fueron aprobadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) inmediatamente después de que las mismas fueran presentadas por el presidente Maduro.

Según las mismas, los venezolanos elegirán a 545 constituyentes, de entre un total de más de 6.000 candidatos validados por el CNE.

Las reglas del juego establecen que los principales servidores públicos del país, entre ellos gobernadores, alcaldes y diputados, no podían postularse como candidatos, a menos que se separaran de sus cargos.

Y con la oposición boicoteando el proceso, la lista está dominada por figuras cercanas al presidente Maduro, incluyendo pesos pesados como la primera dama, Cilia Flores, el expresidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello y el hermano del difunto presidente Chávez, Adán.

Los candidatos, sin embargo, no participan en representación de partido políticos, sino que compiten a título individual para su elección “en el ámbito territorial y sectorial”.

Es que una de las particularidades de los comicios del domingo es que solamente 364 de los 545 miembros de la Asamblea Constituyenteserán electos en representación de los territorios en los que está dividido el país.

El resto, 181, provendrán ocho sectores identificados por el Ejecutivo: trabajadores, campesinos (y pescadores), estudiantes, personas con discapacidad, pueblos indígenas, pensionados, empresarios y comunas (y consejos comunales).

Con la excepción de los ocho representantes de los pueblos indígenas, que serán elegidos “de acuerdo a sus costumbres y prácticas ancestrales”, todos estos constituyentes serán electos por “voto universal, directo y secreto”.

Es decir, en su elección podrán participar los 19 millones de venezolanos inscritos en el registro electoral de Venezuela, los que están facultados para votar por los candidatos territoriales registrados en sus respectivos municipios y los candidatos sectoriales agrupados en listas de carácter nacional.

Al final, cada municipio del país estará representado por al menos un constituyente, aunque aquellos que pertenecen a capitales de estado tendrán derecho a dos y el municipio Libertador de Caracas a siete.

Los representantes sectoriales, por su parte, “se escogerán regionalmente de acuerdo al principio de representación mayoritaria”.

La oposición critica esa elección por sectores porque sostiene que va en contra del principio de voto universal y directo y además cree que es una medida que favorece al oficialismo, mejor organizado en sindicatos, gremios y asociaciones, y consejos comunales.

Y varios expertos critican que no se tenga en cuenta la población de los municipios para determinar el número de representantes a elegir, pues tal como está previsto los municipios menos poblados tendrán tanto peso como otros con muchos más habitantes.

4. ¿Qué dicen los que se oponen a la iniciativa?

Desde un inicio, la oposición aglutinada en la Mesa de la Unidad democrática (MUD) fue frontal en su rechazo a la iniciativa, definiéndola como una forma de autogolpe de Estado yla confirmación de la “deriva autoritaria” de Maduro.

“La Constituyente la desconocemos totalmente por ir contra la propia Constitución”, dijo inmediatamente después de la convocatoria el presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges.

El líder opositor Henrique Capriles ha sido enfático en asegurar que con la nueva Constitución el gobierno solamente busca perpetuarse en el poder.

Lo mismo ha dicho el también líder opositor Leopoldo López, para quien Venezuela enfrenta una amenaza muy clara en la persona de Nicolás Maduro “y quienes lo acompañan con el proyecto de la Constituyente”.

“Esta amenaza busca dos cosas: primero, el aniquilamiento de la República y del Estado democrático, y lo segundo, la sumisión absoluta del pueblo venezolano”, afirmó hace unos días López, quien actualmente guarda casa por cárcel.

Las críticas a la iniciativa, sin embargo, no provienen exclusivamente de la MUD.

Desde algunos sectores del chavismo se han hecho oír voces como la de la fiscal general, Luisa Ortega, asegurando que con la Constituyente se “está destruyendo el legado del presidente Chávez”.

“El chavismo es una filosofía de vida y este es el principal legado del presidente Chávez”, dijo Ortega de la Constitución de 1999 al presentar un recurso de nulidad en contra de la iniciativa para reformarla.

Ambos sectores -la MUD y el llamado “chavismo crítico”- también han cuestionado la falta de una consulta previa a la convocatoria.

Y ese no es el único problema de forma que muchos le ven al proceso: las normas que regirán la elección de los miembros de la Asamblea Constituyente también han sido denunciadas por la oposición como fraudulentas.

5. ¿Qué propone la oposición para salir de la crisis?

Aunque la oposición no tiene una sola cara visible que canalice su posición, ha reaccionado como un bloque a la petición de comicios anticipados como salida a la crisis.

“La solución es que haya elecciones libres para que la gente decida su futuro”, expresó Borges luego de la convocatoria. “Ellos (el gobierno) quieren decidir qué sector vota, cuándo lo hace y por quién”, rechazó.

A inicios de julio, la oposición realizó una consulta popular -una suerte de plebiscito informal convocado por la Asamblea Nacional- en el que sus seguidores votaron masivamente en rechazo a la Constituyente.

De acuerdo con la MUD, unos 7,6 millones de venezolanos manifestaron en ese proceso su oposición a la elección de este domingo.

Y la inmensa mayoría de los votantes también aprobó una “renovación de los poderes públicos así como la realización de elecciones libres y la conformación de un gobierno de unión nacional”.

Inmediatamente después, la MUD presentó una propuesta de gobierno que incluye seleccionar a su candidato en primarias, no contar con ningún militar en el gabinete y que quien resulte presidente no se presente a la reelección.

Además, la Asamblea Nacional procedió a elegir a 33 nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, abriendo así un nuevo frente de batalla con el poder Ejecutivo y el poder Judicial que la acusaron de tratar de crear un Estado paralelo “con fines golpistas”.

La oposición se ha mantenido firme en su llamado a no abandonar las callespara presionar al gobierno, a pesar de que este decidió prohibir todo tipo de reunión, manifestación o concentración pública “que puedan perturbar o afectar el normal desarrollo del proceso electoral”.

Mientras que para garantizar la votación, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, anunció el despliegue de 232.000 efectivos para “proteger” las 14.415 juntas receptoras de voto desperdigadas por el territorio nacional.

6. ¿Qué viene después?

Según su decreto de convocatoria, la Asamblea Nacional Constituyente “se instalará en las 72 horas siguientes a la proclamación de los constituyentes y las constituyentes electas y tendrá como sede el Salón Elíptico del Palacio Federal Legislativo”.

Y la misma se regirá en un principio por el estatuto de funcionamiento de la Constituyente del año 1999 “hasta tanto dicte su propio estatuto de funcionamiento”.

En esa oportunidad, los constituyentes necesitaron poco más de tres meses para redactar el nuevo texto constitucional, que luego fue sometido a un referendo ratificatorio el 19 de diciembre de ese año.

Y después de haberse mostrado ambivalente al respecto, el presidente Maduro prometió a inicios de junio que la nueva Constitución también sería objeto de un referendo.

Está por verse, sin embargo, si la oposición aceptará participar en una votación organizada por un CNE en el que no confía y alrededor de un texto aprobado luego de un proceso que ha denunciado como ilegal y fraudulento.

Y, ante la aparente ausencia de condiciones para un verdadero diálogo con el gobierno, todo parece indicar que seguirá por el camino de la denuncia, la protesta y el establecimiento de instituciones paralelas.

*Esta nota fue publicada originalmente el 24 de mayo de 2017 y fue actualizada el 28 de julio, en vísperas de la elección de la Asamblea Nacional Constituyente.